Canción de los Ángeles (detalle)
William Adolphe Bouguereau
1881
Indicaciones de Rudolf Steiner dadas a Herbert Hahn para la Décima Noche Santa
2/3 enero – Libra
La noche en la que el mayor sacrificio nace del servicio: aprender a escuchar la voz interior y los signos de la divinidad, y oírlos obedientemente.
Misterio: la voz que nos llama a través de nuestras diversas encarnaciones. Su claridad crece a través del sacrificio y la decisión.
10 Heilige Nacht
2./3. Januar – Waage
Die Nacht, in der aus dem Dienen das größte Opfer erwächst, Gehorsam-Horchen-Hören lernen, auf die innere Stimme und das Zeichen des Göttlichen.
Mysterium: Der Rufer in uns durch die verschiedenen Inkarnationen hindurch: Seine Klarheit nimmt zu durch Opfer und Entscheidung.
Rudolf Steiner
Décima contemplación, por Kristina Kaine
Después de haber considerado la cualidad del servicio la última noche, podemos analizar más de cerca el sacrificio. La palabra “sacrificio” en griego es thusia, que significa “el acto de ofrecer”. Nuestra tarea es descubrir lo que tenemos para ofrecer. Esto, por supuesto, significa que tenemos que ser brutalmente honestos con nosotros mismos. Esto implica encontrar el yo y luego sacrificarlo para experimentar el altruismo.
El yo y el altruismo pueden ser fácilmente malinterpretados o tergiversados. El yo que hay en nuestro interior puede volverse demasiado egoísta y el aspecto altruista de nuestro ser puede ser, en realidad, bastante egocéntrico. Tenemos que encontrar el correcto equilibrio entre el yo y el altruismo para que se manifiesten con claridad. Sin duda, es un trabajo en proceso, que se realiza observando atentamente la forma en que nos expresamos, no solo en nuestras interacciones con los demás, sino también en la forma en que pensamos y sentimos sobre las situaciones de nuestra vida.
Comprender que vivimos vidas repetidas en esta tierra aporta una gran sanación a nuestra vida actual. Cuando nos enfrentamos a una situación difícil podemos preguntarnos qué tenemos para ofrecer. Si lo hacemos con frecuencia, lo haremos cada vez más rápido. De esta manera, sacrificamos nuestras reacciones y estas se convierten en respuestas reflexivas. Nuestro sacrificio es entonces un regalo, no solo a nuestras relaciones sino también al Universo. Cuanta más armonía podamos aportar, más armonioso será el Universo.
En septiembre de 1926, Marie Steiner habló sobre el gran sacrificio que hizo su esposo Rudolf Steiner.
“Rudolf Steiner sufrió indeciblemente cuando tuvo ante sí una transcripción que contenía palabras que había pronunciado; sólo dos veces revisó minuciosamente los manuscritos de sus conferencias, y eso fue durante la guerra: la primera ocasión fue cuando revisó Almas nacionales y su misión[1], conferencia que el príncipe Max von Baden había expresado el deseo de leer; la segunda vez fue una serie que había aparecido en la revista mensual DIE DREI (Los Tres) titulada El Oriente a la luz del Occidente, junto con los textos Los hijos de Lucifer y los Hermanos de Cristo[2].
En la mayoría de los casos, devolvía los manuscritos con tristeza, diciendo que le resultaría más fácil reescribirlos en su totalidad; naturalmente, su tiempo, totalmente ocupado y tan fugaz, no se lo permitía. Sin embargo, al final cedió, y así se han salvado para la humanidad muchas obras inestimables. La decisión de publicar todas las conferencias fue para él, en verdad, una dura prueba y un gran sacrificio personal; decidió hacerlo para evitar un mal aún mayor, a saber, la publicación de una profusión de notas y transcripciones defectuosas por parte de todo tipo de personas no autorizadas.
La vida implica sacrificio y el resultado debe ser soportado: ese sacrificio que hizo Rudolf Steiner, le costó su vida, pero seguramente dará frutos, porque fue el precio que pagó para que pudiéramos conocer y seguir el verdadero camino.
Qué afortunados somos de que Rudolf Steiner hiciera este sacrificio.
Notas al texto
[1] Steiner, Rudolf. Almas nacionales y su misión. GA 121. Editorial Rudolf Steiner.
[2] Steiner, Rudolf. El Oriente a la Luz de Occidente. Los Hijos de Lúcifer y los Hermanos de Cristo. GA 113. Editorial Científico Espiritual. Argentina.
NOTA:
Las contemplaciones publicadas para estas Noches Santas 2024-2025 corresponden a las realizadas por la autora para los años 2019-2020 en su blog Esoteric connection, y posteriormente compiladas en el libro que se cita a continuación.
Tomado del libro: Meditations on the Twelve Holy Nights por Kristina Kaine.
Traducción del inglés: Carlos Andrés Guío
Publicado con el permiso de la autora.
Acerca del autor
Kristina Kaine
Kristina Kaine ha trabajado con personas toda su vida: durante sus primeros años de carrera en ventas médicas y contratación de personal, y desde 1987 en su propio negocio que pone en contacto a personas en asociaciones empresariales. A través de esta rica interacción con la gente, Kristina ha observado la lucha por la identidad propia desde muchos ángulos. Conoció las ideas de Rudolf Steiner gracias al reverendo Mario Schoenmaker, al que asistió a todas sus conferencias durante 14 años. Tras la muerte de Schoenmaker en 1997, Kristina se dio cuenta de la necesidad de explicar el conocimiento del ser humano tripartito en términos sencillos que pudieran aplicarse fácilmente en la vida cotidiana. Lo plasmó en su libro “I Connecting : the Soul’s Quest”, publicado en 2007 por Robert Sardello a través de Goldenstone Press.
Desde 2003, Kristina escribe reflexiones semanales en las que aplica este conocimiento del ser humano tripartito a los textos bíblicos. Esto no se hace en el contexto de ninguna creencia religiosa en particular, sino desde una perspectiva más amplia que todas las religiones podrían aplicar.
(Tomado del blog https://esotericconnection.com)