La búsqueda del Santo Grial – Parte XV – El árbol de oro
Edwin Austin Abbey
c. 1895
Indicaciones de Rudolf Steiner dadas a Herbert Hahn para la décimo segunda Noche Santa
4 / 5 enero – Sagitario
En la décimo segunda noche, la corona que hemos ganado se deposita a los pies de lo Divino, pues aunque hayamos luchado por ésta nosotros mismos, el hecho de que se nos haya permitido ganarla es gracia, es la ley espiritual. Pues la gracia es un influjo de una fuente que el hombre con fuerzas humanas es incapaz de alcanzar. Ahora principio y fin se convierten en uno, tiempo sin espacio – espacio sin tiempo.. Todo es Eterno y Santo ahora!.
Las fuerzas orientadas firmemente hacia la meta del arquero (Sagitario), hay que emplearlas de tal modo que puedan acoger el bien espiritual.
Lo que hemos reconocido y recibido en las doce Noches Santas debe ahora llevarse a la vida y espiritualizar la materia y el alma.
Rudolf Steiner
- Heilige Nacht
4./5. Januar – Schütze
In der 12. Nacht wird die errungene Krone zu Füssen des Göttlichen niedergelegt, denn wir haben sie zwar selbst erkämpft, aber daß wir sie erringen durften ist Gnade, ist Gesetz des Geistigen. Denn Gnade ist Zustrom aus einer Quelle, die der Mensch mit menschlicher Kraft nicht zu erreichen vermag. Nun wird Anfang und Ende eines, raumlose Zeit – zeitloser Raum. Alles ist ewiges, heiliges Jetzt! Die zielstrebigen Kräfte des Schützen müssen so eingesetzt werden, daß er geistiges Gut in Empfang nehmen kann.
Das, was wir in den zwölf Heiligen Nächten erkannt und empfangen haben, müssen wir nun in das Leben hineintragen und die Materie und das Seelische durchgeistigen.
Rudolf Steiner
Duodécima Contemplación, por Kristina Kaine
A través de estas Noches Santas nos hemos enfocado en los aspectos inferiores y superiores de nosotros mismos; el yo construido y el Yo Superior o Yo Soy. En esta duodécima noche nuestra atención se dirige a la capacidad llamada gracia. Se nos dice que fluye “de una fuente a la que un ser humano no puede llegar con el poder humano”. Si entendemos por poder humano nuestro yo construido, entonces podemos colocar la gracia en la perspectiva adecuada en nuestras vidas.
He escrito sobre la gracia de esta manera:
“La gracia, charis, es la capacidad de tener un control total sobre todos nuestros sentimientos, pensamientos y acciones. La gracia es la capacidad de ver a Dios o lo más alto en todos y en todo. Entonces todas nuestras respuestas internas son gráciles, disolviendo nuestras perturbaciones internas. Si podemos permitir que estos procesos espirituales trabajen dentro de nosotros, abrimos paso a Sofía, que trae consigo el don espiritual de la Imaginación y la capacidad de dar a luz al Yo Soy que puede recibir en sí mismo al Cristo”.[1]
Rudolf Steiner habló en detalle sobre la gracia en su conferencia titulada “Los conceptos de pecado original y gracia” del 3 de mayo de 1911[2]. En ésta conferencia explicó que nuestro cuerpo astral se deterioró a través del pecado original. Esto significa que el pecado es parte de la vida en la tierra a través de nuestro yo construido. Entonces, a través de este yo construido podemos elevarnos en plena conciencia y experimentar la gracia, no como algo que se nos da sino como algo que ganamos.
“Por lo tanto, hablar de la existencia del Pecado Original y de la Gracia no denota una mala interpretación de la idea del karma. Porque al hablar de la idea del karma estamos hablando de la reencarnación del yo en las diferentes vidas terrenales. El karma es inconcebible sin la presencia del yo: el Pecado Original y la Gracia, impulsos que se encuentran debajo de la superficie del karma, [están] en el cuerpo astral. Podemos decir con verdad que el karma humano se produjo primero porque el hombre se había cargado a sí mismo con el Pecado Original. El karma fluye a través de las encarnaciones y antes y después hay acontecimientos que lo introducen y posteriormente lo expurgan. Antes del karma, el Pecado Original; y después, la victoria del Impulso Crístico, la plenitud de la Gracia”.[3]
Estas palabras que escribí en el mismo libro mencionado anteriormente aumentarán nuestra comprensión.
“La gracia es una cualidad muy mal entendida. La gracia no es algo que se nos otorga si renunciamos a nuestra voluntad; la gracia reemplaza la ley externa y, por lo tanto, es algo que experimentamos cuando somos plenamente capaces de actuar con agudeza moral en cada situación de nuestra vida. La gracia consiste en saber qué decir y hacer en cada momento del día, especialmente cuando enfrentamos dificultades. Estas dificultades son los efectos causados por nuestras acciones en vidas anteriores, en otras palabras, nuestro karma. El uso moderno de la palabra gracia sugiere falta de esfuerzo, por ejemplo, “Aqui estoy yo por la Gracia de Dios”, lo cual no podría estar más lejos de la verdad. Cuando entendamos que hemos vivido otras vidas en esta tierra, cambiaríamos esta afirmación por: “Aqui estoy yo por el resultado de mis propias acciones en vidas pasadas”.
Que todos podamos caminar a través de este nuevo año con Gracia.
Notas al texto
[1] Kaine, Kristina. Who is Jesus : What is Christ? Vol 1
[2] Steiner, Rudolf. Los conceptos de pecado original y gracia. GA 127. Conferencia del 3 de Mayo de 1911.
[3] Steiner, Rudolf. Los conceptos de pecado original y gracia. GA 127. Conferencia del 3 de Mayo de 1911.
NOTA:
Las contemplaciones publicadas para estas Noches Santas 2024-2025 corresponden a las realizadas por la autora para los años 2019-2020 en su blog Esoteric connection, y posteriormente compiladas en el libro que se cita a continuación.
Tomado del libro: Meditations on the Twelve Holy Nights por Kristina Kaine.
Traducción del inglés: Carlos Andrés Guío
Publicado con el permiso de la autora.
Acerca del autor
Kristina Kaine
Kristina Kaine ha trabajado con personas toda su vida: durante sus primeros años de carrera en ventas médicas y contratación de personal, y desde 1987 en su propio negocio que pone en contacto a personas en asociaciones empresariales. A través de esta rica interacción con la gente, Kristina ha observado la lucha por la identidad propia desde muchos ángulos. Conoció las ideas de Rudolf Steiner gracias al reverendo Mario Schoenmaker, al que asistió a todas sus conferencias durante 14 años. Tras la muerte de Schoenmaker en 1997, Kristina se dio cuenta de la necesidad de explicar el conocimiento del ser humano tripartito en términos sencillos que pudieran aplicarse fácilmente en la vida cotidiana. Lo plasmó en su libro “I Connecting : the Soul’s Quest”, publicado en 2007 por Robert Sardello a través de Goldenstone Press.
Desde 2003, Kristina escribe reflexiones semanales en las que aplica este conocimiento del ser humano tripartito a los textos bíblicos. Esto no se hace en el contexto de ninguna creencia religiosa en particular, sino desde una perspectiva más amplia que todas las religiones podrían aplicar.
(Tomado del blog https://esotericconnection.com)