El centenario del Congreso de Navidad. Dornach, Suiza, 24.12.1923.

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El congreso de Navidad para la Fundación de La Sociedad Antroposófica se realizó en Dornach, Suiza entre el 24 de diciembre de 1923 y el 1º de enero de 1924.  Las conferencias e intervenciones de Rudolf Steiner se hallan en los GA (Obra completa) 260 y 233.

La colocación de la piedra fundamental de la Sociedad Antroposófica General en este congreso de Navidad, ha tomado el carácter de un misterio, cuya profunda significación se revelará cada vez más en el transcurso del tiempo. Rudolf Steiner caracterizó el motivo de aquel acontecimiento con estas palabras: “dar a esta sociedad la forma adecuada para el cultivo del movimiento antroposófico”. Y esto no fue un acontecimiento aislado. Podemos conectar este evento con otra serie de acontecimientos: El 20.09.1913 tuvo lugar la colocación de la piedra fundamental del primer Goetheanum, que llevó a su construcción durante 10 años y al incendio en la noche de año nuevo de 1922/23. Nueve meses después del Congreso de Navidad, en septiembre de 1924, R. Steiner realizó su última intervención en público y se recluyó en la carpintería para pasar el Umbral el 30 de marzo de 1925. 

Por lo sucedido allí se formó un germen para la iniciación moderna, lo esencial de la cual consiste en que el individuo tiene la sensación de pertenecer a la humanidad como un todo. El Yo del ser humano se prepara para ser portador del Yo de la humanidad; el ser humano se convierte en humanidad y la humanidad como un todo vive en el individuo[1].

El contenido del congreso de Navidad para la fundación de la Sociedad Antroposófica no puede residir entonces únicamente en la experiencia que de él tuvieron los miembros que se encontraban reunidos en el Goetheanum durante su celebración. “Este contenido estará realmente allí, sólo si en todas partes donde se ama la antroposofía, se experimenta en el futuro que ha llegado una nueva vida antroposófica por medio de la realización de lo que ha sido estimulado en este congreso. Si no fuera el caso este congreso no habría cumplido su tarea”.[2] 

Nos cuenta Joan Melé en el prólogo a la primera edición del congreso de Navidad en español, que desde el primer momento Steiner advierte que se trata de un culto sagrado; algo querido por los dioses y él insiste en que se funda la Sociedad Antroposófica por medio de R. Steiner y queda claro que es un acto del mundo espiritual. La actitud y el tono de Steiner durante estos días era diferente al de sus conferencias habituales; se notaba que estaba sucediendo algo nuevo, algo especial: una renovación de acuerdo con los signos de nuestro tiempo, una renovación del “Conócete a ti mismo” de los antiguos centros de misterios. Esto significa que cualquier ser humano que quiera, puede hacer un camino iniciático compatible con su vida cotidiana y que este camino le permita fecundar esa vida cotidiana. Significa el comienzo de una nueva época en la que lo espiritual debe compenetrarse y transformar la vida social e individual.

Esto nos permite comprender por qué Steiner denominó este congreso con el mismo calificativo que había llamado al Misterio del Gólgota: ‘un momento de transición de los tiempos’, o un cambio de época en la evolución de la humanidad. El día 25 de diciembre hace resonar por primera vez la triple llamada al alma humana y revela en forma clara y directa que este congreso es una invitación a formar una comunidad humana al servicio del ser de la antroposofía, ese ser espiritual que llama al ser humano y le pide que le deje entrar en su corazón como un camino para que pueda llegar a ser plenamente humano.

Es un buen momento para preguntarnos si las personas que trabajamos en iniciativas antroposóficas y los miembros de la sociedad antroposófica hemos comprendido en todo su alcance el significado y la dimensión cósmica de este congreso y por tanto la importancia que tuvo y sigue teniendo para todos nosotros como fuente de inspiración, de entusiasmo y de fortaleza interior; se acerca el centenario del congreso de Navidad y esto es una linda oportunidad para agradecer a Rudolf Steiner todo lo que entregó a lo largo de su vida; pero ¿cómo dar gracias a un gran iniciado? Creo que la única forma de hacerlo es decirle: yo también me pongo al servicio de esa comunidad para que a través de nosotros puedan realizarse en el mundo los fines eternos de los dioses.[3]

Muchos grupos de antropósofos, de pedagogos Waldorf, de médicos y terapeutas antroposóficos, de agricultores biodinámicos están celebrando este aniversario y haciendo conscientes la importancia de la Meditación de la Piedra Fundamental que recitó por primera vez  Rudolf Steiner el 25.12.1923. Esta meditación tiene 4 partes: en las tres primeras nos propone un camino de conocimiento, de compromiso y de actividad espiritual con la triple llamada al Alma humana que ‘vive en los miembros, en la pulsación del corazón y del pulmón y en la quietud de la cabeza’.  La cuarta parte es una profunda oración que alude al tiempo de Navidad y donde se hace presente para la humanidad la LUZ Divina del CRISTO-SOL.

Invitamos a todas las comunidades antroposóficas, pedagógicas, terapéuticas y agrícolas a meditar, a interiorizar y a practicar los llamados de la Piedra Fundamental. En la asociación para el desarrollo de la Medicina Antroposófica en Colombia (ADMAC), hemos trabajado los ritmos de la Piedra Fundamental y estamos en resonancia con todos los grupos del mundo que celebran esta significativa efemérides.

 

[1] F.W: Zeylmans van E. La Piedra Fundamental. Ed. Antroposófica Argentina. 2009.

[2] R. Steiner. Congreso de Navidad. GA260A

[3] Joan Melé. Prólogo a la edición de “El Congreso de Navidad para la Fundación de la Sociedad Antroposófica. 1923/1924. Tomo I. Ed. Antroposófica Argentina. 1923. 

Jorge Alberto Vega Bravo

Médico de la Universidad de Antioquia, con estudios de posgrado en Filosofía, Acupuntura. Es médico Antroposófico certificado con especialización en oncología antroposófica. Pionero de la Medicina Antroposófica en Colombia. Cuenta con amplia experiencia docente a nivel Universitario y en las formaciones de Medicina Antroposófica en Colombia.

Ha fomentado el trabajo de grupos multidisciplinarios a nivel terapéutico, en el centro médico Narabema en Medellín –Colombia en el cual labora como médico independente.

Columnista del periódico local VIVIR EN EL POBLADO en la ciudad de Medellín .

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