Elogio de la geometría

Euclides de Megara - Justus Van Gent (c. 1474)

Euclides de Megara – Justus van Gent (1474)

Desde niño sentí fascinación por la geometría. La veía como una parte de las matemáticas que nos permite ver con imágenes lo que en el álgebra o el cálculo es abstracto. Luego observé elementos geométricos por doquier en la naturaleza y en el universo. Aún me atrapan las formas geométricas en las piedras y en las plantas.  Fueron los antiguos caldeos quienes empezaron a relacionar los movimientos planetarios con formas geométricas y a conectar lo que se mueve en el cosmos con lo que sucede en la tierra. La antigua geometría se empezó a expresar en la construcción de templos y en las pirámides de Egipto. Todos los sacerdotes, sabios e iniciados en los misterios antiguos estudiaban geometría. En los misterios de Delfos no se podía entrar al templo sin saber geometría.

Fue Euclides, filósofo y matemático griego (aprox. 325-265 a.C), quien reunió en su obra ‘Los Elementos’ todo el saber geométrico antiguo y lo difundió públicamente. A su escuela le debemos los teoremas básicos de la geometría que se mantuvieron inalterados hasta el siglo XIX. “La geometría Euclidiana ha contribuido por más de 2000 años a fortalecer las fuerzas del pensar”. (Georg Unger).

Los monjes medievales estudiaban la Biblia, la filosofía griega y la geometría de Euclides. La geometría estuvo presente en la formación de todos los estudiosos hasta que la modernidad separó las esferas del saber. Para Ken Wilber (USA, 1949) el drama de la cultura posmoderna está en la separación entre Filosofía, Arte, Ciencia y Religión. En la geometría vive un poderoso elemento educativo que nos ayuda a estructurar el pensamiento y nos permite entrar en contacto con realidades no perceptibles por los sentidos corrientes.

Veamos cinco grandes momentos en la evolución del pensamiento geométrico:

1.La geometría sagrada, ligada a la astronomía, a la observación de la naturaleza y a la arquitectura de los templos. 2. La geometría Euclidiana. 3. El descubrimiento de la perspectiva en el renacimiento. 4. La geometría proyectiva: entre los siglos 17 y 19 se descubrió que el espacio tiene una estructura doble. Cada formación espacial tiene una complementaria. Rudolf Steiner los nombró: Espacio y Contraespacio. Punto, recta y plano ahora tienen una función en la distancia.  5. La geometría de las metamorfosis en los seres vivos: plantas, animales y humanos. Recreamos la geometría del cosmos y de la tierra en nosotros. Tenemos simetrías y asimetrías que son juegos geométricos.

La geometría proyectiva se usa en la formación de los profesionales de la salud para desarrollar el pensamiento complementario. ¿Cómo se puede entender algo a partir de lo opuesto? ¿Qué vive detrás del lenguaje sintomático de la enfermedad?  Los opuestos se pertenecen y a través de la geometría puedo llegar a comprenderlos. Todas las enfermedades humanas están relacionadas con una pérdida de la integridad. Sólo si observo la totalidad puedo comprender la desarmonía de una parte. Asistí a un entrenamiento de posgrado en Medicina antroposófica en Lima y recibí durante 7 días clase de Geometría proyectiva con el astrónomo y matemático alemán Georg Glöckler (1933-2019). Mi manera de pensar y de ver el mundo se amplificó con los ejercicios realizados. Una de las preguntas centrales que hacia G. Glöckler fue: ¿Cómo nos volvemos contemporáneos? ¿qué nos exige el espíritu de la época? ¿Cómo nos encontramos con la generación más joven de tal manera que se despierte a sus tareas futuras?”

La geometría ha acompañado los cambios evolutivos de la conciencia humana. El joven Steiner lo expresaba así: “Mediante la moderna geometría proyectiva…se presentó ante mi alma la visión de que una línea que se alarga por el lado derecho hacia el infinito tiene que llegar por el lado izquierdo a su punto de partida…Y esto lo percibí como una revelación…percibí que el espacio vacío puede ser captado conceptualmente”.

Publicado originalmente  la Revista digital “Vivir en el Poblado”

https://vivirenelpoblado.com

Acerca del autor

Jorge Alberto Vega Bravo

Médico de la Universidad de Antioquia, con estudios de posgrado en Filosofía, Acupuntura. Es médico Antroposófico certificado con especialización en oncología antroposófica. Pionero de la Medicina Antroposófica en Colombia. Cuenta con amplia experiencia docente a nivel Universitario y en las formaciones de Medicina Antroposófica en Colombia.

Ha fomentado el trabajo de grupos multidisciplinarios a nivel terapéutico, en el centro médico Narabema en Medellín –Colombia en el cual labora como médico independente.

Columnista del periódico local VIVIR EN EL POBLADO en la ciudad de Medellín .

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