Reseña de la formación de Neurología y Psiquiatría ampliadas por la antroposofía

Grupo de formación del Curso de Neurología y Psquiatría ampliadas por la antroposofía.

Agosto 7 al 11 de 2024

La Estrella, Antioquia (Colombia)

Señala Ad Dekkers, psicoterapeuta antroposófico, en su breve libro sobre el trabajo meditativo sobre los recuerdos[1], cómo la capacidad de recordar y el carácter de los recuerdos esta en función del temperamento.  De un mismo evento dos personas recuerdan aspectos diferentes de lo vivido.  Con esa advertencia, me propongo hacer una reseña de las jornadas de trabajo realizadas recientemente, entre el 7 y el 11 de agosto del año en curso, del “Curso de neurología y psiquiatría ampliadas por la antroposofía” impartido por el Dr. Siegward Elsas[2].

Como profesionales de la salud nos enfrentamos constantemente con los retos y preguntas que cada paciente a través de su enfermedad nos trae. ¿Cómo ser verdaderamente de ayuda?, ¿Cómo comprender genuinamente el proceso de enfermedad?, ¿Cuál es el sentido profundo de la enfermedad en el contexto de la biografía del paciente?, ¿Qué medidas terapéuticas tomar que puedan resultar de ayuda?, y también  ¿Qué medidas no son convenientes?.  La respuesta a estas preguntas requiere de una penetración profunda en el misterio de la naturaleza humana, de la enfermedad y del destino.  La medicina antropososófica, una ampliación del arte médico desde la ciencia espiritual fundada por Rudolf Steiner, aporta conceptos de fundamental importancia para responder a éstas preguntas.  Parte de ese camino de profundización, fue recorrido durante las jornadas de formación con el Dr. Siegward Elsas, en ésta ocasión para comprender la naturaleza de las enfermedades neurodegenerativas, y de los trastornos psiquiátricos.

Las enfermedades neurodegenerativas tienen en Colombia una alta prevalencia, con una tasa de demencia en la población adulto mayor del 23%, y deterioro cognitvo en el 46% de la misma.  Por otra parte , según datos proporcionados por la OMS en Colombia el 4.7% de la población (cerca de 2.500.000 de personas) sufren de depresión. 

Otra cara de la moneda la constituye el hecho de un conflicto armado extendido durante décadas a lo largo del país, el cual ha dejado su huella traumática en el alma de la población.  A modo de ejemplo, según estudios adelantados sobre la población víctima de desplazamiento forzado el 45.6% cumple con todos los criterios de Transtorno de Estrés Postraumático.

Esto evidencia la enorme necesidad de comprender éstos fenómenos, la necesidad de herramientas terapéuticas efectivas, y de una visión humanizada de nuestro dolor como país.

Ahora sí entremos a la reseña de la formación…

El curso se realizó en las instalaciones del Colegio Isolda Echavarría en el municipio de La Estrella, Antioquia (Colombia), bajo la coordinación de la Dra. Luz Myriam Triviño y del Dr. Mario Perilla, miembros de la Asociación para el Desarrollo de la Medicina Antroposófica en Colombia – ADMAC.

El grupo de participantes estuvo integrado por médicos, médicos psiquiatras, pediatras, médicos familiares, psicólogos y terapeutas artísticos de orientación antroposófica tanto de Colombia, como de Chile y Perú, quienes se reunieron junto al Dr. Elsas para recorrer un amplio temario de formación.

Como es usual en éstos contextos, el trabajo comenzó con las formalidades de ley:  la presentación del expositor, la bienvenida a los participantes, la presentación del panorama de ruta, y la presentación de cada uno de los miembros participantes.  Rápidamente se entró en los contenidos de estudio propiamente.

El ritmo definido para los días de trabajo fue sencillo.  La jornada comenzaba con una presentación teórica de una hora y cuarto a cargo del Dr. Elsas, seguido por una actividad de Euritmia de una hora liderada por la Euritmista Libertad Aguilar.  Luego una pausa social, y una segunda jornada de trabajo teórico, en el que también se realizó la actividad de observación diagnóstica de casos clínicos, y la elaboración conjunta de las necesidades y tratamiento de los pacientes.  Una pausa larga, para retomar en la tarde con un trabajo artístico liderado por la arteterapeuta Laura Duque de una hora y media de duración.  Pausa social, y luego nuevamente presentación teórica del Dr. Elsas hasta el cierre de la jornada.

El primer día de estudio se centró en la comprensión de la verdadera actividad nerviosa.  Para ello se profundizó en la idea, enfatizada por Rudolf Steiner, de que toda actividad nerviosa está al servicio de la percepción.  De esto, surgieron preguntas y observaciones importantes sobre la naturaleza de los nervios motores y sensoriales, y legítimos cuestionamientos sobre la comprensión que de la actividad nerviosa tiene la ciencia médica actual.  Por éste camino, se llegó a la idea de que la tarea de los nervios (incluidos los motores) es percibir y no crear la acción.  Alrededor del tema se presentaron algunas evidencias clínicas de como la activación de la corteza cerebral no basta para generar el movimiento.  Por otra parte, se señaló el hecho de que la actividad nerviosa verdadera es aquella que sirve de base al pensar en imágenes, y a la inversa, donde no hay pensar en imágenes no hay actividad nerviosa sino actividad de otra índole (metabólica o rítmica).  En éste sentido la verdadera actividad nerviosa no puede ser objeto de observación sensorial- fisiológica.  Lo anterior haciendo referencia al apéndice 6 del libro “Los enigmas del alma” de Rudolf Steiner.

Un segundo momento de ésta primera jornada lo constituyó el encuentro del grupo con un primer paciente:  un niño con una condición epiléptica y su familia.  A través de la observación diagnóstica del caso se introdujo el tema de la epilepsia y su comprensión desde la psiquiatría antroposófica.

Un punto importante señalado por el Dr. Elsas fue el de la posibilidad terapéutica de la reducción de los episodios de epilepsia[3] interrumpiendo el patrón que lleva a la crisis, modificando de forma deliberada, a través de la actividad de paciente, el curso de las acciones que llevan a la crisis.

Como cierre de la jornada del primer día, se presentó un verso meditativo de Rudolf Steiner dado a un hombre con epilepsia como tema de trabajo y fuente de curación para su vida.  Esta persona  trabajó meditativamente con éste verso durante más de 30 años, y escribió un artículo sobre su experiencia personal.

El segundo día de estudio comenzó con una profundización del tema de la epilepsia.  Se señaló la existencia de dos tendencias tipológicas diferenciadas para esta patología, inicialmente caracterizadas por el Dr. Karl König, y se abordaron algunas medidas terapéuticas para cada una de estas tipologías.  Posteriormente se abordó el tema del autismo, sus síntomas clave, las necesidades propias de las personas que lo padecen, así como la terapéutica general y los medicamentos antroposóficos de base para el acompañamiento de ésta condición.

Al igual que en la primera jornada, el grupo tuvo la oportunidad de hacer una observación diagnóstica de un hombre con enfermedad de Parkinson; un paciente con una personalidad carismática, de buen humor y buena disposición.  A través de su historia fue posible visibilizar su resiliencia y capacidad de transformación por y a través de la enfermedad.  Este caso clínico fue la puerta de entrada al estudio y profundización de la enfermedad de Parkinson y las enfermedades degenerativas en general.

El camino de comprensión de la enfermedad de Parkinson trajo a la discusión preguntas de fundamental importancia:  el sentido biográfico de la enfermedad, destino y misión de vida, el del momento adecuado de la intervención terapéutica, y el del cuando permitir que el síntoma haga su curso.  Se exploraron los aspectos neurológicos de la enfermedad a la luz de los desarrollos y descubrimientos más recientes de la neurología.  En éste sentido se hizo especial énfasis en la no desintegración de la proteína en el ámbito del sistema nervioso, como un aspecto fisiológico central de la enfermedad de Parkinson y de las enfermedades degenerativas en general.  Por último, se exploró el camino terapéutico médico y general para el Parkinson, el Alzheimer, el ELA y las ataxias hereditarias.

El inicio de la jornada del tercer día se dedicó a la depresión como fenómeno clínico.  Como introducción al tema se retomó la polaridad de histeria y neurastenia, la cual es un concepto diagnóstico central de la medicina antroposófica, así como las medidas terapéuticas de base para cada una de éstas tendencias constitucionales.  Tomando como base esta polaridad se introdujo la polaridad básica de la psiquiatría orientada antroposóficamente, que constituyó el fundamento para comprender las patologías psiquiátricas severas estudiadas en la sesión de la tarde.  A continuación se presentaron los diferentes tipos de depresión utilizando como criterio diferenciador los cuatro órganos básicos:  depresión hepática, renal, cardiaca y pulmonar.  Como cierre de la presentación, se señalaron algunas propuestas de trabajo terapéutico desde la musicoterapia y la medicina.  Igualmente, se abordó el tema de los trastornos de la memoria y la demencia, sus posibles causas, los factores que la previenen y algunas opciones de tratamiento natural.

Otro momento de la mañana consistió en la profundización diagnóstica por parte del grupo de los dos casos clínicos observados.  Por invitación explicita del docente se buscó imaginar la configuración en color de la corporalidad anímica de los pacientes, lo cual resultó ser un ejercicio diagnóstico interesante.

En la jornada de la tarde se abordó el tema de la delusión (termino clínico introducido por Karl Jaspers).  Con este fin se analizó el proceso de formación de juicios tal y como fue explicado por Rudolf Steiner y los estados de separación entre alma y cuerpo reflejados como disturbios de concentración, de pensamiento y de juicio.  El disturbio de la capacidad de juicio se verá reflejado en el delirio como síntoma psiquiátrico.

Por último, se abordó el tema de la psicosis, las medidas terapéuticas de base, los medicamentos antroposóficos típicos sugeridos tanto en condiciones agudas como crónicas.  Un punto interesante, que surgió en las preguntas del grupo, fue el de la relación entre psicosis y cáncer.

El cuarto día inició con el estudio de la esclerosis múltiple, sus características de base, estadísticas de prevalencia y la fisiología de la enfermedad a la luz de la neurología actual.  Se caracterizó esta enfermedad como un proceso predominantemente inflamatorio en la sustancia blanca del cerebro.  Se exploraron algunas medidas terapéuticas desde la euritmia curativa, los medicamentos antroposóficos, la enfermería, la nutrición, así como la profilaxis en los momentos de recaída de la enfermedad.  Por último, se compartió una meditación dada por Rudolf Steiner a una paciente con esclerosis múltiple.

A continuación, todo el grupo de profesionales trabajó de forma conjunta en las necesidades y medidas terapéuticas a tomar con el paciente con enfermedad de Parkinson visto durante del segundo día.  Posteriormente se compartió con el paciente el camino terapéutico sugerido y las condiciones en las que dicho acompañamiento podría darse para él.

En la jornada de la tarde se abordó el tema del Trastorno de Estrés Postraumático.  El Dr. Elsas señaló dos tipologías básicas de trauma:  una de carácter corto, agudo y limitado, y otra de carácter repetido y continuo en el tiempo.  A fin de entender la memoria traumática, se exploraron los cuatro estadios de la memoria caracterizados por Rudolf Steiner.  La memoria traumática es memoria local, vinculada al cuerpo astral.  Se exploran las medidas terapéuticas generales, la terapia diferencial en relación al tipo de ansiedad que el paciente experimenta, y algunos “ejercicios anímicos”  sugeridos al paciente que incluyen el cultivo de la gratitud a través del diligenciamiento de un Diario Solar[4], la retrospectiva y la prospectiva del día, la observación de plantas y obras de arte, entre otras.

Finalmente, el quinto y último día de trabajo, se realizó una retrospectiva del camino recorrido, se profundizó en preguntas de los participantes y se abordó el difícil tema del karma en la patología psiquiátrica.  Este tema trajo a la discusión el tema de la vida moral, del desarrollo de la capacidad de juicio objetivo, del ser humano como entidad espiritual, la reencarnación como fenómeno real, entre otros.

En un segundo momento el grupo en su conjunto realizó la imagen de las necesidades y propuesta de abordaje terapéutico del paciente con epilepsia visto el primer día.  De esta forma se cerró la jornada.

El volumen de trabajo realizado hubiera sido imposible e indigerible sin el ritmo justo… y este fue dado por el trabajo artístico que se realizó en la mañana y en la tarde.

 

El trabajo de euritmia, liderado por Libertad Aguilar, permitió la integración del grupo, la activación de la voluntad y el calor interior, desarrolló la autopercepción y la percepción del otro, y complementó a través del movimiento los gestos clínicos presentados en la parte teórica.  Algunas secuencias de fonemas de la euritmia terapéutica usados en las patologías psiquiátricas fueron realizados y experimentados a fin de vivenciar su efecto sobre la organización humana.

Por otra parte, el trabajo artístico liderado por Laura Duque con el apoyo de otras colegas arteterapeutas, el cual consistió en el modelado en arcilla de los sólidos platónicos, adentró al grupo en un ejercicio de metamorfosis gradual donde partiendo de la esfera se construyeron rítmicamente y con profunda paciencia otros sólidos.  Una de las secuencias trabajadas fue el camino del octaedro (sólido plátonico ligado al elemento aire) al cubo (ligado al elemento tierra), como una posible terapia desde la terapia artística para la constitución histérica. El trabajo de modelado con sólidos platónicos es un ejercicio utilizado en el trabajo de algunas patologías psiquiátricas.  Nuevamente se trataba de vivenciar su efecto sobre la organización humana.

En conclusión, unos días intensos de trabajo, de gran aprendizaje, de despertar la sensibilidad y abrir la mente a nuevas comprensiones.  Al margen de los aprendizajes un bello espacio para conocer nuevas personas, retomar viejos vínculos, encontrar inspiración en las iniciativas e impulsos de los colegas, y reunir fuerzas para la vida personal y profesional.

Gracias a los organizadores y a todas las personas que hicieron posible este encuentro.

Notas

[1] Dekkers, Ad (2024)Conocer quién eres:  Elaborar los recuerdos a través de una aproximación meditativa.  Editorial Narabema (de próxima publicación)

[2] Siegward Elsas, Médico director del Departamento de neurología y neurofisiología de la Clínica Arlesheim en Arlesheim, Suiza.

[3] Aura interruption: the Andrews/Reiter behavioral intervention may reduce seizures and improve quality of life – a pilot trial.  https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/22056814/

[4] El diario solar es una práctica que consiste en registrar en la noche en una libreta o cuaderno destinada para tal fin,  los eventos, encuentros, aprendizajes, logros, regalos  y situaciones con un caracter positivo que sucedieron durante el dia.  En ese sentido es un ejercicio donde la atención se dirige de forma voluntaria hacia lo positivo y aquello que es digno de gratitud en nosotros.

Sobre el autor

Carlos Andrés Guío Díaz

Psicólogo egresado de la Universidad Nacional de Colombia. Consulta privada en psicología clínica en Bogotá D.C desde el año 2010.    Formación de posgrado en  Psicoterapia antroposófica, durante los años 2015-2019 en el contexto del International Postgraduate Medical Training (IPMT). Coordinador a nivel  Colombia, de las actividades de estudio y formación en Psicoterapia antroposófica.  Miembro de ADMAC  (Asociación para el desarrollo de la medicina antroposófica en Colombia)

www.carlosguiodiaz.com

Esta entrada tiene 2 comentarios

  1. Liliam Pérez Restrepo

    Saboreo la lectura de tu artículo, así como tu saboreaste su escritura. Gracias ♡

  2. César Augusto Osorio M.

    Maravillosa reseña para un cuidadoso trabajo, síntesis de un gran esfuerzo de todos los participantes en todos los planos… ✨

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