Segunda semana de Adviento

Ángeles anunciando el Nacimiento de Cristo a los pastores
Govert Flinck
 

Indicaciones de Rudolf Steiner a Herbert Hahn para la segunda semana de Adviento:

 

El hombre empieza a buscar y encuentra en su búsqueda que no puede hacer nada solo. Así él prepara su corazón para que pueda entrar lo Divino, pues si yo disminuyo lo negativo, se hace espacio para lo Divino.

 

Reflexión por Kristina Kaine:

El Adviento es un proceso de cuatro pasos que nos lleva al nacimiento de Jesús en Navidad. En este segundo paso nos encontramos con la fuerza vital que sostiene el cuerpo humano. Podemos decir que es una fuerza invisible, pero en realidad es palpable. Se encuentra en nuestra sangre y podemos compararla con la savia que fluye por una planta y alcanza su culminación en la flor. Aquí nos acercamos a grandes secretos que sólo se revelan a quienes están decididos a comprenderlos.

En este sentido, el nacimiento de los dos niños Jesús es significativo; ignorar este hecho es como construir un muro en nuestro cerebro para que nunca podamos entender a estos seres que representaron el mayor acontecimiento que haya ocurrido jamás en esta tierra. Las dos genealogías diferentes, una en el Evangelio de Mateo y otra en el de Lucas, proporcionan una pista evidente de que fueron necesarios dos seres completamente diferentes para que el Espíritu de Cristo entrara en este reino terrenal.

Así como en la química[1] hay diferentes elementos que se combinan para formar sustancias, también hay diferentes elementos en la fuerza vital humana. De hecho, hay cuatro, dos de ellos han formado parte de cada ser humano desde Adán y Eva; los otros dos permanecieron en los mundos espirituales hasta el nacimiento de Jesús, descrito por Lucas. Este hecho está registrado en el Génesis como dos árboles: el Árbol del Conocimiento y el Árbol de la Vida.

En Navidad, no sólo celebramos el nacimiento de Jesús, sino también el nacimiento de una raza humana completamente diferente, que ya no está dividida, sino que ahora tiene una fuerza vital completamente unida que se manifiesta tanto en el cuerpo como en la sangre; de ahí el significado del cuerpo y la sangre en la Última Cena.

El sacrificio en la cruz del Gólgota hizo fluir toda la fuerza vital, con sus cuatro elementos. Esta sangre no sólo se derramó sobre la tierra, sino que cambió el Universo en su totalidad. Es tan significativo que pintores como Rafael la muestran siendo recogida en copas por ángeles.

Si podemos aceptar estos hechos con el corazón abierto, Cristo Jesús nacerá en nuestras almas en Navidad. Los ángeles se reunirán, los reyes vendrán con regalos desde lejos y los pastores se acercarán, cada uno representando un elemento del poderoso acontecimiento cósmico que cambió nuestras vidas para siempre.

 

[1] Recientemente se han nombrado cuatro nuevos elementos.

 

Tomado del libro: “Secrets of the Christian Festivals” por Kristina Kaine. 

Traducción del inglés:  Carlos Andrés Guío

Publicado con el permiso de la autora.

Kristina Kaine

Kristina Kaine ha trabajado con personas toda su vida: durante sus primeros años de carrera en ventas médicas y contratación de personal, y desde 1987 en su propio negocio que pone en contacto a personas en asociaciones empresariales. A través de esta rica interacción con la gente, Kristina ha observado la lucha por la identidad propia desde muchos ángulos. Conoció las ideas de Rudolf Steiner gracias al reverendo Mario Schoenmaker, al que asistió a todas sus conferencias durante 14 años. Tras la muerte de Schoenmaker en 1997, Kristina se dio cuenta de la necesidad de explicar el conocimiento del ser humano tripartito en términos sencillos que pudieran aplicarse fácilmente en la vida cotidiana. Lo plasmó en su libro “I Connecting : the Soul’s Quest”, publicado en 2007 por Robert Sardello a través de Goldenstone Press. 

Desde 2003, Kristina escribe reflexiones semanales en las que aplica este conocimiento del ser humano tripartito a los textos bíblicos. Esto no se hace en el contexto de ninguna creencia religiosa en particular, sino desde una perspectiva más amplia que todas las religiones podrían aplicar.

(Tomado del blog https://esotericconnection.com)

 

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