La caida de los titanes
Peter Paul Rubens
1637-1638
Según Juan-Eduardo Cirlot, los titanes son las fuerzas salvajes de la naturaleza naciente. En la mitología griega los titanes son una raza de dioses que gobernaron durante la legendaria edad de oro y precedieron a los dioses del Olimpo. Cronos, el más joven de los titanes, derrocó a su padre Urano a instancias de su madre Gea. En una segunda generación de titanes estaba Prometeo, quien, según el mito, recuperó el fuego para los hombres. En muchas culturas pervive la intuición de seres gigantescos, que precedieron la evolución del hombre actual y que para Rudolf Steiner (1861-1925) y Eduoard Schuré (1841-1929) corresponden a la humanidad atlante, estadio previo al actual. Al llegar a una de las salas del museo antropológico de la Universidad Autónoma de México, nos saluda imponente un atlante de Tula, estatua de 4,5 metros, que nos recuerda un paso evolutivo del ser que precede a la condición humana actual.
El escritor alemán Johann Paul Richter (1763-1825) –conocido como Jean Paul– escribió una novela llamada Titán, en la que “traza la vida de un héroe cuya única arma frente a un mundo pernicioso, es una excepcional fuerza interior hecha a base de exaltación de la imaginación y de sueños puros”. Sobre esta historia y con la vivencia de experiencias personales de transformación, escribió Gustav Mahler (1860-1911) su primera sinfonía, llamada Titán.
El 10 de mayo de 2020 tuvimos la oportunidad de escuchar en el Teatro Metropolitano a la Orquesta Filarmónica de Medellín, bajo la magistral dirección del maestro Alejandro Posada, interpretando una sólida y rica versión de esta 1ª Sinfonía de Mahler. El compositor la esbozó a la edad de 25 años y la culminó tres años más tarde. La experiencia espiritual y estética que nos brinda esta obra es muy profunda. Por momentos nos sentimos arrollados por el sonido emitido por 121 músicos (raramente escuchamos en una orquesta doce trompas, cinco clarinetes, cinco oboes, seis flautas y dos tubas) en una obra llena de tintes autobiográficos, que recuerda las fanfarrias militares que oía Mahler en su infancia y que además nos sumerge en sentimientos primigenios y elementales, por ejemplo con la hermosa melodía en canon (fray Santiago) que da inicio al tercer movimiento, interpretada bellamente por el contrabajo y seguida por las cuerdas y el resto de instrumentos. Hemos tenido la fortuna de escuchar en Medellín en los últimos años casi todas las sinfonías de Gustav Mahler; para esto se necesita una orquesta de gran nivel: la Orquesta Filarmónica de Medellín lo ha alcanzado y nos brinda finos regalos para el espíritu.
“Mahler fue el primer compositor que buscó en la música soluciones espirituales de carácter personal. Allí donde Beethoven se entregaba al sufrimiento universal… Mahler ahondó desde su primera sinfonía en experiencias y traumas privados… persiguiendo dentro de sí mismo, remedios para la condición humana” (Norman Lebrecht).
“Cuando el hombre vive en el elemento musical, vive en un reflejo de su patria espiritual, en íntima relación con su elemento primordial. Por esto la música influye tan profundamente en todas las almas”, dice Rudolf Steiner. Con la música tenemos la certeza de que estamos aquí pero no somos de aquí y añoramos la casa del espíritu. Invito a los lectores a escuchar con atención la música de este genial compositor que falleció a los 50 años. La música de Mahler (1860-1911) tiene la opción de ayudarnos a ser más humanos, a transformar el titán, el monstruo que habita en cada uno de nosotros.
Acerca del autor
Jorge Alberto Vega Bravo
Médico de la Universidad de Antioquia, con estudios de posgrado en Filosofía, Acupuntura. Es médico Antroposófico certificado con especialización en oncología antroposófica. Pionero de la Medicina Antroposófica en Colombia. Cuenta con amplia experiencia docente a nivel Universitario y en las formaciones de Medicina Antroposófica en Colombia.
Ha fomentado el trabajo de grupos multidisciplinarios a nivel terapéutico, en el centro médico Narabema en Medellín –Colombia en el cual labora como médico independente.
Columnista del periódico local VIVIR EN EL POBLADO en la ciudad de Medellín .
Dr Jorge, saludos.
Sin myy buenos sus artïculos.. Los leo con mucha fruición.
Le envío un afectuoso abrazo.
Wbeimar.