La búsqueda del Santo Grial – Parte I – El niño Galahad
Edwin Austin Abbey
c. 1895
Indicaciones de Rudolf Steiner dadas a Herbert Hahn como cierre al trabajo de las 12 Noches Santas
5/6 de enero – – Año Futuro – Adam Kadmon – Epifanía
Lo que hemos comprendido y recibido en las Doce Noches Santas, debemos ahora llevarlo a la vida y espiritualizar lo material y lo anímico. Las Doce Noches Santas son importantes para la vida y el destino de todo el año. Pueden plantar una semilla de Buena Voluntad.
Contemplación para la Epifanía, por Kristina Kaine
Mientras nos encontramos en la cumbre de las Doce Noches Sagradas y contemplamos la Epifanía, ese momento en el que el Dios poderoso, Cristo, entró en el cuerpo de un ser humano, Jesús, por primera vez en la evolución, estas palabras de Rudolf Steiner pueden llenarnos de asombro mientras miramos dentro de nuestro propio ser para encontrar la razón de nuestra existencia.
“Cuando penetramos plenamente en el sentido y la verdadera importancia de la Ciencia Espiritual, nos damos cuenta de que no se trata de un mero anhelo egoísta, sino de un profundo deber hacia las fuerzas macrocósmicas de no permitir que se desperdicie el tesoro enterrado en nuestras almas. Llegamos a comprender que en lo más profundo de cada ser humano hay algo que una vez los dioses implantaron dentro de él a partir de su propio cuerpo, de su propia sustancia. Llegamos a sentir: ‘Los dioses han sacrificado un pedazo de su propia existencia, han arrancado, por así decirlo, un fragmento de su propia carne y lo han depositado dentro de las almas humanas’.
Nosotros los seres humanos podemos hacer una de dos cosas con este tesoro, esta herencia divina. Podemos decir, con cierta indolencia: “¿Para qué quiero el conocimiento? ¡Los dioses me dirigirán pronto a mi meta!”. Pero ellos no lo hacen, porque han enterrado este tesoro dentro de nosotros para que podamos sacarlo a la luz del día por nuestra propia libertad. Así podemos desperdiciar este tesoro. Ése es uno de los caminos que puede tomar el alma.
La alternativa es que, reconociendo nuestro más alto deber hacia los poderes celestiales, nos digamos a nosotros mismos: “Debemos hacer surgir este tesoro, debemos sacarlo de las profundidades ocultas a nuestra conciencia”. ¿Qué estamos haciendo cuando sacamos este tesoro del inconsciente? Le damos una forma diferente de la que tenía antes en el cuerpo de los dioses, pero de una manera misteriosa se lo devolvemos a los dioses en la forma que ha adquirido a través de nosotros. No estamos cultivando en nuestro conocimiento ningún interés privado propio, no estamos haciendo nada meramente en interés de nuestro propio egoísmo, simplemente estamos devolviendo a los mundos superiores, en la forma cambiada que ha adquirido a través de nosotros, la noble herencia que los dioses nos han dado, para que puedan compartirla con nosotros.
Pero si descuidamos este tesoro, si permitimos que se deteriore, entonces, en un sentido muy real, seremos egoístas, porque entonces este tesoro en nuestras almas se perderá irrevocablemente para el proceso del mundo. Estamos permitiendo que nuestra herencia divina se desperdicie, si somos reacios a reconocer su presencia en nosotros”[1].
Gracias por acompañarme en este momento sagrado. A través de los mundos espirituales que nos conectan, cada uno de ustedes ha contribuido a las ideas inspiradoras que surgieron.
Notas al texto
[1] Steiner, Rudolf. Maravillas del mundo, calvarios del alma, revelaciones del espíritu GA 129. Conferencia del 25 de Agosto de 1911, dada en Münich
NOTA:
Las contemplaciones publicadas para estas Noches Santas 2024-2025 corresponden a las realizadas por la autora para los años 2019-2020 en su blog Esoteric connection, y posteriormente compiladas en el libro que se cita a continuación.
Tomado del libro: Meditations on the Twelve Holy Nights por Kristina Kaine.
Traducción del inglés: Carlos Andrés Guío
Publicado con el permiso de la autora.
Acerca del autor
Kristina Kaine
Kristina Kaine ha trabajado con personas toda su vida: durante sus primeros años de carrera en ventas médicas y contratación de personal, y desde 1987 en su propio negocio que pone en contacto a personas en asociaciones empresariales. A través de esta rica interacción con la gente, Kristina ha observado la lucha por la identidad propia desde muchos ángulos. Conoció las ideas de Rudolf Steiner gracias al reverendo Mario Schoenmaker, al que asistió a todas sus conferencias durante 14 años. Tras la muerte de Schoenmaker en 1997, Kristina se dio cuenta de la necesidad de explicar el conocimiento del ser humano tripartito en términos sencillos que pudieran aplicarse fácilmente en la vida cotidiana. Lo plasmó en su libro “I Connecting : the Soul’s Quest”, publicado en 2007 por Robert Sardello a través de Goldenstone Press.
Desde 2003, Kristina escribe reflexiones semanales en las que aplica este conocimiento del ser humano tripartito a los textos bíblicos. Esto no se hace en el contexto de ninguna creencia religiosa en particular, sino desde una perspectiva más amplia que todas las religiones podrían aplicar.
(Tomado del blog https://esotericconnection.com)