Contemplación para la Primera Noche Santa

La Natividad

Lorenzo Monaco (Piero di Giovanni)

1406-1410

Introducción

“Para aquel cuyos ojos del espíritu están abiertos, los Trece Días y las Trece Noches entre el 24 de diciembre y el 6 de enero son un tiempo de profunda experiencia espiritual. Paralelamente a la experiencia de la planta-semilla en las profundidades de la tierra natural, hay una experiencia espiritual en las profundidades espirituales de la tierra; en verdad, una experiencia paralela. Y el vidente para quien esta experiencia es posible ya sea como resultado del entrenamiento o mediante facultades clarividentes heredadas, puede sentirse penetrando en estas profundidades espirituales. Durante este período de los Trece Días y Noches, el vidente puede contemplar lo que le sucederá al hombre porque ha pasado por encarnaciones que han estado bajo la influencia de las fuerzas de Lucifer desde el comienzo de la evolución terrestre.

Los sufrimientos en el  Kamaloca que el hombre debe soportar en el mundo espiritual porque Lucifer ha estado a su lado desde que comenzó a encarnar en la tierra; la visión más clara de todo esto se presenta en las poderosas Imaginaciones que pueden presentarse ante el alma durante los Trece Días. y Noches entre la Fiesta de Navidad y la Fiesta del 6 de enero, la Epifanía.

En el tiempo en que la semilla de la planta pasa por su período más crucial en las profundidades de la tierra, el alma humana está pasando por sus experiencias más profundas. El alma contempla un panorama de todo lo que el hombre debe experimentar en los mundos espirituales porque, bajo la influencia de Lucifer, se alejó a si mismo de los Poderes a través por los cuales el mundo fue creado.

Esta visión es más clara para el alma durante estos Trece Días y Noches. Por lo tanto, no hay mejor preparación para la revelación de esa Imaginación que puede llamarse Imaginación Crística y que nos hace conscientes de que, al obtener la victoria sobre Lucifer, Cristo mismo se convierte en Juez de las obras de los hombres durante las encarnaciones afectadas por la influencia de Lucifer. El alma del vidente vive desde la fiesta del nacimiento de Jesús hasta la de la Epifanía, de tal manera que se revela el Misterio Crístico. Es durante estos Trece Días y Noches Santas que el alma puede captar más profundamente, la importancia y el significado del Bautismo a través de Juan en el Jordán”.

GA 127.  “Los Festivales y su significado”.  

Conferencia 3, del 26 de Diciembre de 1911, titulada 

“El Nacimiento del Espíritu-Sol como Espíritu de la Tierra”.

Rudolf Steiner

 

Indicaciones de Rudolf Steiner dadas a Herbert Hanh para la Primera Noche Santa

Nochebuena, cuando nace Cristo en el alma. El alma pregunta: ¿Puedo yo, con todas mis debilidades, carencias y pasiones, ser escuchada?

Símbolo: El establo de Belén, donde nace la Luz del Mundo en la humildad y la pobreza. La Voz del Silencio penetra el alma y enseña a afirmar con alegría el bien en nosotros y en los demás.

Capricornio. El Espíritu Divino nace en la Materia. Espíritu y Materia, el Alfa y la Omega se tocan y la vida surge.

Misterio: El alma que busca en la oscuridad de un bosque sin caminos.

Heilige Nacht en Bezug auf Januar

24./25. Diciembre – Steinbock

Der Heilige Abend, an dem Christus der Seele geboren wird. Und die Seele fragt: kann ich mit all meinen Schwächen und Mängeln und Leidenschaften erhört werden?

Symbol: Der Stall von Bethlehem, in dessen Niedrigkeit und Armut wurde das Licht der Welt hineingeboren. Die Stimme der Stille dringt zur Seele und lehrt sie, das Gute in uns und den Anderen freudig zu bejahen.

Steinbock. Göttlicher Geist wird im Stoff geboren. Geist und Stoff, das A und O berühren sich und es entsteht Leben.

Mysterium: die suchende Seele im Dunkel eines weglosen Waldes

 

Primera contemplación, por Kristina Kaine (2019)

Situándonos en la atmósfera del nacimiento de Jesús, nos encontramos ante un acontecimiento sublime y sagrado. La pureza de este acontecimiento puede hacernos sentir inadecuados. La imagen del establo refuerza estos sentimientos de inadecuación. El desafío para nosotros es ver la vida de un ser tan poderoso desde la posición de nuestras “debilidades, deficiencias y pasiones”, y esto puede resultar abrumador. De alguna manera debemos ser capaces de situarnos en nuestras debilidades y ver al ser que no nos juzga por estas debilidades. De hecho, este ser elige nacer en este lugar de pobreza.

Esta idea es un desafío porque en este mundo somos juzgados continuamente por nuestras debilidades, así como juzgamos a los demás por las suyas. No entendemos que nuestras debilidades, deficiencias y pasiones tienen una tarea que cumplir. Nunca deben vencernos, deben ser un signo de nuestra tarea.

Para poder ver nuestras características personales de manera objetiva, entender que se han formado en muchas vidas vividas en esta tierra y que nos llevan a un punto de oportunidad. Solo cuando podamos permanecer en el Silencio escucharemos acerca de la verdadera oportunidad que se nos presenta en nuestra encarnación en esta tierra. Esta oportunidad se encuentra en un pesebre y debemos mirarlo con asombro, con el mismo asombro de ver a un recién nacido por primera vez.

Este recién nacido nos llena de asombro porque vemos su perfección. Afirmamos con alegría lo bueno que hay en él, como otros afirmaron lo bueno que hay en nosotros cuando nos vieron nacer. Esta bondad permanece en nosotros siempre. A medida que envejecemos, el karma la cubre. Este karma se presenta como oscuridad, pero todo lo que se necesita es una pequeña luz de comprensión para permitirnos dar a luz al Altísimo que está en nuestro interior.

Cada año podemos reconocer que dentro de nosotros está el ser más puro preparándose para nacer. Asistimos a este nacimiento reconociendo que nuestras deficiencias son simplemente el dolor del parto. Lo que nace es la luz que este mundo está esperando. Todos aquellos que logran dar a luz la luz muestran con su ejemplo lo que es posible para todos nosotros eventualmente.

NOTA: 

Las contemplaciones publicadas para estas Noches Santas 2024-2025 corresponden a las realizadas por la autora para los años 2019-2020 en su blog Esoteric connection, y posteriormente compiladas en el libro que se cita a continuación.

Tomado del libro: Meditations on the Twelve Holy Nights por Kristina Kaine. 

Traducción del inglés:  Carlos Andrés Guío

Publicado con el permiso de la autora.

Acerca del autor

Kristina Kaine

Kristina Kaine ha trabajado con personas toda su vida: durante sus primeros años de carrera en ventas médicas y contratación de personal, y desde 1987 en su propio negocio que pone en contacto a personas en asociaciones empresariales. A través de esta rica interacción con la gente, Kristina ha observado la lucha por la identidad propia desde muchos ángulos. Conoció las ideas de Rudolf Steiner gracias al reverendo Mario Schoenmaker, al que asistió a todas sus conferencias durante 14 años. Tras la muerte de Schoenmaker en 1997, Kristina se dio cuenta de la necesidad de explicar el conocimiento del ser humano tripartito en términos sencillos que pudieran aplicarse fácilmente en la vida cotidiana. Lo plasmó en su libro “I Connecting : the Soul’s Quest”, publicado en 2007 por Robert Sardello a través de Goldenstone Press. 

Desde 2003, Kristina escribe reflexiones semanales en las que aplica este conocimiento del ser humano tripartito a los textos bíblicos. Esto no se hace en el contexto de ninguna creencia religiosa en particular, sino desde una perspectiva más amplia que todas las religiones podrían aplicar.

(Tomado del blog https://esotericconnection.com)

 

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